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Poemas de Manuel Acuña

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Pareja en París

 

A una flor

Cuando tu broche apenas se entreabría
Para aspirar la dicha y el contento
¿Te doblas ya y cansada y sin aliento,
Te entregas al dolor y a la agonía?

¿No ves, acaso, que esa sombra impía
Que ennegrece el azul del firmamento
Nube es tan sólo que al soplar el viento,
Te dejará de nuevo ver el día?…

¡Resucita y levántate! Aún no llega
La hora de que en el fondo de tu broche
Des cabida al pesar que te doblega.

Injusto para el sol es tu reproche,
Que esa sombra que pasa y que te ciega,
Es una sombra, pero aún no es la noche.

- Manuel Acuña


La felicidad

Un cielo azul de estrellas
Brillando en la inmensidad;
Un pájaro enamorado
Cantando en el florestal;
Por ambiente los aromas
Del jardín y el azahar;
Junto a nosotros el agua
Brotando del manantial
Nuestros corazones cerca,
Nuestros labios mucho más,
Tú levantándote al cielo
Y yo siguiéndote allá,
Ese es el amor mi vida,
¡Esa es la felicidad!

Cruza con las mismas alas
Los mundos de lo ideal;
Apurar todos los goces,
Y todo el bien apurar;
De los sueños y la dicha
Volver a la realidad,
Despertando entre las flores
De un césped primaveral;
Los dos mirándonos mucho,
Los dos besándonos más,
Ese es el amor, mi vida,
¡Esa es la felicidad!

Manuel Acuña

Por eso

Porque eres buena, inocente
Como un sueño de doncella,
Porque eres cándida y bella
Como un nectario naciente.

Porque en tus ojos asoma
Con un dulcísimo encanto,
Todo lo hermoso y lo santo
Del alma de una paloma.

Porque eres toda una esencia
De castidad y consuelo,
Porque tu alma es todo un cielo
De ternura y de inocencia.

Porque al sol de tus virtudes
Se mira en ti realizado
El ideal vago y soñado
De todas las juventudes;

Por eso, niña hechicera,
Te adoro en mi loco exceso;
Por eso te amo, y por eso
Te he dado mi vida entera.

Por eso a tu luz se inspira
La fe de mi amor sublime;
¡Por eso solloza y gime
Como un corazón mi lira!

Por eso cuando te evoca
Mi afán en tus embelesos,
Siento que un mundo de besos
Palpita sobre mi boca.

Y por eso entre la calma
De mi existencia sombría,
Mi amor no anhela más día
Que el que una mi alma con tu alma.

Manuel Acuña

Un sueño

¿Quieres oír un sueño?
Pues anoche
Vi la brisa fugaz de la espesura
Que al rozar con el broche
De un lirio que se alzaba en la pradera
Grabó sobre él un beso,
Perdiéndose después rauda y ligera
De la enramada entre el follaje espeso.
Este es mi sueño todo,
Y si entenderlo quieres, niña bella,
Une tus labios en los labios míos
Y sabrás quién es él y quién es ella.

- Manuel Acuña

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